sábado, 9 de diciembre de 2023

Bankai - Mal



Si hay un juego que me haya decepcionado este año, ha sido BLEACH: Souls Resurrección. Es un juego de estilo musou, que, como ya sabemos, se caracteriza porque su principal entretenimiento es matar hordas de enemigos usando ataques espectaculares, super ataques o transformaciones. Por lo general, los musou suelen ser divertidos; son juegos en los que ya sabes a lo que vas y, la verdad, lo único que esperas es divertirte un rato y ya. Sin embargo, aquí ocurre algo muy curioso: no es un juego divertido; es más, es un juego muy, muy aburrido.

Los controles son toscos y los combos son inexistentes; lo único que haces es spamear el ataque débil y el ataque "espiritual" o el ataque fuerte, y ya. En los últimos compases del juego, iba cagando leches hacia el final del mapa, que también os digo, son totalmente planos y aburridos, al igual que los enemigos que nos encontramos. No hay variedad; diría que lo bueno de los musou es cómo el juego es capaz de plasmar las habilidades de los personajes y hacer, por lo menos, que sea divertido jugar con ellos, pero no, ni eso lo cumple.
Además de los problemas con los controles y la falta de variedad en los combos, otro aspecto que contribuye a la decepción de BLEACH: Souls Resurrección es la carencia de una narrativa envolvente. A menudo, los juegos musou compensan su enfoque en la acción con tramas emocionantes o personajes fascinantes. Sin embargo, en este caso, la historia parece deslucida y poco interesante, lo que afecta negativamente a la experiencia general.

La ausencia de desafíos significativos también resta atractivo al juego. La sensación de logro al superar obstáculos difíciles es fundamental en este género, pero en BLEACH: Souls Resurrección, la falta de dificultad hace que las victorias carezcan de emoción. Los enemigos no presentan estrategias avanzadas, y la repetición constante de patrones hace que el juego se vuelva monótono rápidamente.


Adicionalmente, la falta de innovación en los escenarios y la escasa atención al detalle en el diseño de niveles contribuyen a la sensación de desinterés. Un aspecto clave de los musou es la capacidad de sumergir al jugador en entornos vibrantes y emocionantes, pero en este juego, los mapas planos y aburridos restan profundidad y atractivo visual.


En resumen, BLEACH: Souls Resurrección no solo decepciona en términos de jugabilidad, sino que también carece de los elementos narrativos y visuales que podrían haber elevado la experiencia a pesar de sus limitaciones técnicas. Una oportunidad perdida para los fanáticos de la franquicia y los amantes del género musou en general.

domingo, 3 de diciembre de 2023

Tardes de Foskitos

 Tardes de Foskitos


Creo que no hay mejor manera de recordar los juegos de Pokémon que volviendo a la más tierna infancia, disfrutando de tardes merendando foskitos o donetes mientras jugabas a la Game Boy. La verdad es que mi experiencia con los juegos de Pokémon fue algo tardía. Desde muy pequeño, era aficionado a la serie, pero no a los juegos. Esto se debía a que no tenía ninguna consola de Nintendo. Aun así, recuerdo los sábados y domingos por la mañana viendo la serie de Pokémon e intentando adivinar qué Pokémon aparecía en el intermedio de los capítulos representado por un signo de interrogación. Como era de esperar, siempre fallaba porque no tenía ni idea.

Este juego me ha hecho revivir esa época, permitiendo que el niño interior en mí reviva esos días viendo la serie y no sienta rechazo o desconocimiento porque no conozca al Pokémon que he atrapado. Al contrario, al conocer a la mayoría de ellos, me ha hecho muy feliz atrapar por primera vez un Pikachu, un Caterpie o incluso un Magikarp. Es esa magia la que me ha hecho revivir este juego y sentirme como en casa.

Al final, una cosa muy buena que ha logrado Nintendo, Game Freak o Pokémon es convertirlos en parte de la cultura popular. ¿Quién no conoce a Pikachu y a Charmander? Bueno, puede que Charmander sea menos conocido, pero aún así, conozco a poca gente de mi generación que no conozca, al menos, a un puñado de Pokémon, aunque no sepan ponerles nombre. Pero podrán decir: "Sí, claro, la tortuga gigante o el dragón ese o Pikachu". De hecho, me sorprendí al reconocer a muchos más Pokémon, dado que con el paso de los años tengo una mezcla de generaciones. Ya no sé qué bicho pertenece a qué generación, sin embargo, con los primeros, los tengo muy localizados. Salvo algunos casos en concreto, reconocía a todos los Pokémon, y eso me hizo muy feliz. Poder reconocerlos y saber más o menos de qué tipo eran, incluso luché contra algunos líderes de gimnasio sin mirar la tabla de tipos, solo por lo que recordaba.

Es cierto que con el paso del tiempo, mi manera de jugar a los juegos de Pokémon ha cambiado. Cuando era niño, no tenía idea de cómo funcionaba el sistema de tipos. Recuerdo jugar al Pokémon Cristal y siempre atacar con mi Totodile usando el ataque que consideraba más impresionante, sin tener en cuenta el tipo de mi rival o cómo le afectaría mi ataque. A día de hoy, me considero un jugador normalito, lo suficientemente bueno como para pasarme el juego sin muchos problemas. También es verdad que he estado usando ataques que conocía y sabía que eran efectivos de manera estratégica, como un experto. A los Pokémon tipo fuego, les atacaba a todos con Surf porque es súper eficiente, salvo en la Liga Pokémon. Tristemente, tuve que ir a por los Pokémon legendarios, porque si no, no había forma de pasarme la Liga. ¡Menudo aumento repentino de dificultad! La verdad es que el juego se me hizo muy accesible hasta este momento, hasta el momento en el que me eliminaban con solo pestañear. Menos mal que somos buenos videojugadores y conseguimos superar la Liga.

En resumen, como mencioné antes, he disfrutado como un enano del juego. Me ha hecho sentir que volvía a tener 10 años, a verme a mí mismo jugando a Pokémon con un foskito en la mano e intentando averiguar cómo podía cortar el árbol que me impedía el paso. Ha sido una experiencia maravillosa. Sinceramente, recomiendo mucho a la gente jugarlo. Si de pequeños vieron la serie, han jugado a algún juego o simplemente no han jugado a ninguno, estoy convencido de que se sentirán igual que yo al volver a sumergirse en este mundo y revivir las historias de nuestro Ash y nuestro querido Pikachu.

Bankai - Mal

Si hay un juego que me haya decepcionado este año, ha sido BLEACH: Souls Resurrección. Es un juego de estilo musou, que, como ya sabemos, se...